|
cuadrado, siendo Allande el más despoblado, con tan sólo 7.
Tras un breve análisis de las cifras que presentan los censos oficiales de todo el siglo, las claves que caracterizan
desde el punto de vista poblacional al Valle del Ese-Entrecabos son las siguientes:
Tendencia al despoblamiento: se advierte un claro descenso del número de habitantes en todos los municipios de la comarca,
manteniéndose esta tendencia.
Población envejecida: es una consecuencia lógica derivada del despoblamiento que, por otra parte, constituye una característica
generalizada en toda la región, especialmente en las zonas rurales. Las pirámides de población muestran su parte más voluminosa
en las franjas comprendidas entre los 60 y 75 años de edad.
Tasa de crecimiento negativa: la tasa de crecimiento vegetativo en toda la comarca es negativa.
Densidad de población inferior a la media regional: si atendemos a la densidad de población de Asturias, se observa
que el Valle del Ese-Entrecabos, posee una densidad media muy inferior.
Sin embargo, el elemento más llamativo es el desequilibrio en la distribución de la población, con una zona costera bastante poblada
y las montañas del interior prácticamente sin habitantes.
La población se asienta en 893 núcleos, concentrándose en las capitales de concejo cerca del 30% de los habitantes de la comarca.
Éstas son pequeñas villas que aglutinan la mayor parte de los servicios de la zona.
Del conjunto de los núcleos poblacionales, únicamente cinco de ellos (las capitales de concejo) supera el millar de habitantes:
Cudillero, Luarca, Pola de Allande, Salas y Tineo.
De los datos anteriormente citados se desprende que no existen grandes centros poblacionales que absorban a la mayor parte
de los habitantes, sino que el territorio se caracteriza por una gran diseminación.
|
 |